Andalucía en femenino

Un camino marcado por los logros y los retos

El papel de la mujer en los diversos ámbitos de la sociedad ha avanzado a pasos agigantados en las últimas décadas, aunque aún siguen quedando materias pendientes y la decisión, el compromiso y la vocación son aliadas claves para conseguirlas.

A estas alturas del siglo XXI ya nadie duda de que la mujer ha sabido ganarse su lugar en las esferas decisivas de la sociedad. Lo ha hecho a base de méritos, de esfuerzos reconocidos y de mucho tesón, un recorrido que viene marcado por su colonización del ámbito ejecutivo, su desarrollo incesante en el mundo creativo, su compromiso con los demás y su capacidad innegable de comunicar y transmitir. Esas cuatro virtudes son las que analizamos en «Andalucía en femenino», un encuentro organizado por ABC y BBVA que ha puesto el foco en mujeres que con su trabajo diario siguen allanando el camino a las que vienen detrás.

Este encuentro, en el que colaboran Iberdrola, Coca-Cola European Partners, Clece y Renault, se compone de cuatro citas que se han celebrado en cuatro capitales andaluzas y que han reunido a casi una treintena de admirables mujeres. Este suplemento especial servirá para mostrar las conclusiones extraídas de cada una de estas sesiones.

La primera de ellas tuvo lugar en Córdoba y reunió a un grupo de mujeres empresarias marcadas por su capacidad de decidir. Entre los temas que salieron a debate destacaron las claves del liderazgo en la empresa del siglo XXI, la conciliación laboral y la visión femenina de la gestión empresarial. A este respecto, las ponentes coincidieron en que hay cualidades que se atribuyen a la mujer en la empresa, de la que se dice que es más fiel, más estable y que tiene más inteligencia emocional, además de tener gran capacidad intuitiva, sensibilidad y perspicacia, y una gestión del tiempo absolutamente distinta a la de los hombres.

Sobre la capacidad de liderar, todas las ponentes coincidieron en que los directivos nacen y se hacen. «Hay cosas que no vienen en los libros y no se pueden aprender. Ser empresaria implica mirar las cuentas todos los días y no desconectar, es algo vocacional y hay que asumirlo con coherencia, no con esa fiebre por los emprendedores que hay ahora que genera autónomos por desesperación más que por vocación», indicaban.

Creadoras

En el arte y la cultura sigue habiendo desequilibrio y poca homogeneidad, aunque la presencia femenina ha ido mejorando.

El segundo de los encuentros abordó en Málaga el papel de la mujer creadora, donde las presentes reivindicaron una mayor visibilidad de la mujer en el entorno de la cultura y el arte. Así, determinaron que una cosa es que haya más presencia de mujeres en estos ámbitos y otra cosa es la visibilidad que tengan sus trabajos, donde sigue habiendo diferencias con los hombres. «Se ha observado que sigue habiendo desequilibrio y que hay poca homogeneidad, pero aunque la presencia femenina ha ido mejorando, hay que seguir trabajando su visibilidad», insistieron las expertas.

Inestimable en esta mesa fue el testimonio de la escritora María Victoria Atencia, una eminencia de las letras que recordó cómo fueron sus comienzos y cómo han cambiado las cosas desde entonces, aunque el poder de su literatura permanezca intacto. «He escrito más de 20 libros y me sorprende el empuje que sigue teniendo mi obra», manifestó la autora.

Cuestión de compromiso

Cádiz acogió otro de los encuentros de «Andalucía en femenino», en concreto uno centrado en el compromiso y la solidaridad no solo de las empresas particulares o de las asociaciones y fundaciones dedicadas a hacer el bien, sino del papel que las empresas están cumpliendo con la sociedad en los últimos años. Ese compromiso es fruto de la vocación de dar, de la generosidad, pero también del afán de aceptar al otro tal cual es, de dar sin preguntar y de luchar por que las cosas sean mejores para todos. Con ese objetivo trabajan las empresas privadas desde sus departamentos de Responsabilidad Social Corporativa y con ese objetivo vencen su día a día las instituciones dedicadas a ayudar.

Ahora bien, la educación social debe empezar en los colegios y en la propia familia, para que los niños desde pequeños entiendan la importancia que tiene atender a los demás y saber ponerse en su situación y este fue uno de los puntos de debate surgidos en el encuentro celebrado en Cádiz.

Mucho más que comunicar

«Andalucía en femenino» celebró su último encuentro en Granada reuniendo a un grupo de mujeres comunicadoras. «Las mujeres tenemos mucha empatía e intuición, lo que nos permite ponernos en el lugar del otro y saber transmitir historias capaces de emocionar», decía una de las ponentes, cualidad que tal vez sirva para el explicar la colonización que la mujer ha protagonizado en el ámbito de los gabinetes de prensa y comunicación, una conquista que parece haberse estancado con los años de crisis pero que debe retomar la senda iniciada.

De la importancia de las redes sociales en el mundo de la comunicación y de cómo usarlas como aliadas más que como una competencia directa se habló también en esta mesa, cuyas conclusiones, al igual que las de los otros encuentros, se darán a conocer a lo largo de este suplemento especial.