Mujeres emprendedoras

Ellas toman la iniciativa

Reunimos en Jerez de la Frontera a mujeres que llevan las riendas de sus negocios y relatan las satisfacciones y los obstáculos que supone ser dueñas de su destino.

De izda. a dcha.: Beatriz Codes, José Luis Gutiérrez, Marina Rosales, Rosario Oldegui, Dolores Salmerón, María Dolores Viejo, María José Pérez, Noemí Lillo, Desirée Rodríguez, Olga María Sánchez, Inmaculada Pérez y Paula Juliá.

De izda. a dcha.: Beatriz Codes, José Luis Gutiérrez, Marina Rosales, Rosario Oldegui, Dolores Salmerón, María Dolores Viejo, María José Pérez, Noemí Lillo, Desirée Rodríguez, Olga María Sánchez, Inmaculada Pérez y Paula Juliá.

El emprendimiento ha sido una de las fórmulas laborales más reconocidas en la última década, aunque ponerlo en práctica requiere de una serie de cualidades y esfuerzos que pasan por el “talento, la ilusión y la constancia”. Así lo han manifestado las que mejor lo saben, mujeres que han tomado las riendas de su destino profesional y se han convertido en todo un ejemplo para el resto de la ciudadanía. Ha sido en el primero de los tres encuentros de la segunda edición de “Andalucía en femenino”, el foro organizado por ABC con el patrocinio de BBVA y Sanitas y la colaboración de Coca-Cola European Partners, Universidad de Sevilla y Clece.

Durante el coloquio se habló de la capacidad que tienen las empresas tecnológicas para incluir personal laboral femenino, “aunque tradicionalmente se haya considerado un ámbito de hombres, poco a poco está cambiando”, explicó Paula Juliá, directora de operaciones de la empresa Geográphica, una spin-off de la Universidad de Sevilla que ahora cuenta entre sus clientes con diez compañías del IBEX. “Hay que hacer un gran esfuerzo por incluir a la mujer en puestos directivos de este tipo de empresas”, sostiene. Para ella, emprender ha sido casi que una obligación cuando se cerraban todas las demás puertas laborales: “La motivación a la hora de crear tu propia empresa está a veces sobrevalorada, puesto que también es una cuestión de necesidad y ésta siempre agudiza el ingenio”, añade. Geographica es una spin-off de la Universidad de Sevilla y empezó su andadura hace años como un estudio tecnológico especializado en soluciones de software que ordenan, analizan y muestran datos. “Cuando empezamos solo encontramos el asesoramiento de la OTRI, que nos ayudó a dar los primeros pasos”, indica.

El éxito del emprendimiento no es siempre cuestión de tener una buena idea.

Inmaculada Pérez, una de las creadoras de Imaginarq, recuerda cómo tuvo que reconvertir su experiencia en el mundo de la arqueología para crear una empresa de gestión cultural original y dinámica a través de las nuevas tecnologías. “No queríamos renunciar a nuestra formación cuando llegó la crisis a nuestro sector, y optamos por esa vía”. Al igual que muchas de las personas que empiezan un negocio, les faltaba información sobre cómo hacerlo realidad, y en este caso la Fundación Cajasol les ayudó a dar esos primeros pasos. Imaginarq acerca la cultura y el patrimonio de un modo diferente a través de las nuevas tecnologías, con recreaciones históricas que permiten al usuario interactuar. “Al principio teníamos incertidumbre por el riesgo que corríamos y el desconocimiento del mundo empresarial, así que tuvimos que echar mano de la paciencia, que es fundamental para el inicio porque suele ser una etapa dura”, subraya. Ella, al igual que muchas de sus compañeras de mesa, piensa que el éxito del emprendimiento no es siempre cuestión de tener una buena idea, también viene determinado por la necesidad.

Sectores masculinizados

De un sector muy diferente pero también al alza venían Olga María Sánchez y Desirée Rodríguez, quienes hace tan solo tres años pusieron en marcha una pequeña bodega en El Puerto de Santa María llamada 4 Ojos Wines. “Teníamos la obligación de hacerlo porque es un mundo con mucha tradición en nuestra tierra pero copado por los hombres”, relatan, además de narrar las dificultades administrativas a las que se tuvieron que enfrentar desde que arrancaron su iniciativa. “Pasó un año completo hasta que logramos constituirnos como una bodega al cien por cien, un plazo demasiado largo para un sector que depende tanto de las cosechas temporales”. Son tres chicas y se encargan ellas solas de todo el proceso de obtención del vino, una tarea para la que consideran que las ganas y la ilusión son fundamentales. A veces reciben ayudas de recién titulados o estudiantes en prácticas y, aseguran, siempre procuran que sean chicas. “Todo lo que ganamos lo reinvertimos en nuestra empresa para crecer, porque es el único camino. Hay subvenciones y ayudas pero no están destinadas a nosotros porque uno de los requisitos es hacer una inversión mínima de 100.000 euros y no podemos alcanzar aún esa cifra tan fácilmente”, agrega Olga.

Coloquio durante el café previo a la mesa de «Mujeres emprendedoras»

Coloquio durante el café previo a la mesa de «Mujeres emprendedoras»

Otro sector igualmente masculinizado es el de la industria, lo que no ha impedido que María José Pérez se armara de valor hace unos meses adquiriera a la multinacional para la que trabajaba las acciones de su filial española, una empresa industrial que hoy se llama ITM Testing Spain. “Lo tenía muy claro, prefería hacer las cosas a mi manera”, subrayó, aunque reconoce que se sigue sintiendo en un mundo de hombres. “Es muy complicado ver mujeres en las plataformas petrolíferas y mi ilusión es que con el tiempo haya más personal femenino con el mono naranja en este tipo de espacios”, matiza esta empresaria, cuyo lema es que “la constancia no conoce imposibles”. Uno de los ejemplos que pone María José es que aún no ha encontrado a ninguna mujer soldadora en la Bahía de Cádiz, lo que ratifica que el suyo sigue siendo un segmento altamente masculinizado. Para ella, cuando decides empezar a trabajar por tu cuenta para hacer las cosas a tu manera es como “comenzar desde menos cero”. “En ese aspecto es fundamental el personal humano del que te rodeas, yo estoy muy concienciada con ello y así estoy educando a mis hijos, que son niño y niña y les enseño a ambos las mismas cosas”.

Gratificante evolución

Este encuentro también contó con testimonios de largo recorrido, como fueron el de Noemí Lillo, quien tuvo que hacerse cargo de la empresa creada por su marido, Limpieza Reyes y Alcántara SL, una vez que éste enfermó de ELA, todo un reto que ha superado con creces, buscando siempre favorecer a las trabajadoras y logrando que éstas colonicen esferas habitualmente cedidas a los hombres. “A veces nos llegan mujeres con poca formación y yo siempre intento que el personal femenino se vaya encargando poco a poco de tareas habitualmente relegadas a los hombres”, sostiene. A su juicio, la formación es clave también en el sector servicios, donde ella comprueba día a día la evolución de las personas que llegaron sin saber apenas desempeñar un trabajo y van adquiriendo experiencia con el paso del tiempo. “Es gratificante para ellas y también lo es para mí”, apunta. Cuando se quedó al frente de la empresa de su marido también ella tuvo que aprender a gestionar la compañía y tratar con los clientes, muchos de ellos poco habituados aún a tratar con una mujer en un puesto directivo, algo que también ha evolucionado y hoy día está más que superado.

Otra forma de emprender

El encuentro en Jerez contó con la participación de dos grandes empresas, Coca-Cola European Partners y Clece, además de una institución pública como es la Universidad de Sevilla. Beatriz Codes, jefe de comunicación y relaciones institucionales de la primera de ellas, habló de la “Gira Mujeres”, que está a punto de iniciar su tercera edición y con la que han ayudado a emprender a casi 10.000 mujeres (más de la mitad andaluzas). Una gran parte de las mujeres que atendieron con este programa el pasado año procedía del entorno rural, un contexto que requiere de un mayor apoyo para lograr que las mujeres inicien una aventura empresarial con nombre propio. “Un 80% de esas mujeres ha mejorado su empleabilidad gracias al programa, que está integrado por talleres presenciales, asesoramiento continuo y formación online. Hace falta mucha ayuda para guiar en este proceso porque nadie es experto en crear un negocio”, mantiene Codes, quien matiza que en Andalucía “hay mucho talento pero mucho desconocimiento de cómo llevar a cabo las ideas de negocio”. En ese sentido, Beatriz Codes reconoció que las grandes empresas deben ser el espejo en el que se miren las medianas y pequeñas, con lo que el objetivo de su compañía es que en 2025 el 45% de los altos cargos estén representados por mujeres.

Participantes durante la mesa «Mujeres Emprendedoras»

Participantes durante la mesa «Mujeres Emprendedoras»

María Dolores Viejo, por su lado, habló cómo desde el área de seguridad de Clece han logrado revertir la situación de desigualdad que había y han coseguido que el 80% de su personal sea femenino, cuando es un sector que habitualmente sólo cuenta con el 20% de mujeres.”En tan solo cinco años ha habido un crecimiento exponencial del personal femenino”. Esta compañía multiservicios fomenta el emprendimiento de diferentes maneras, consciente de que es un referente para empresas de menor tamaño. “El autoempleo no se reduce a ser autónomo, también implica generar nuevos caminos, hacer una incursión en tus ideas y saber sacarles provecho”, explica Viejo.

Desde la Universidad

Para muchos, la idea de emprender comienza una vez que terminas sus estudios superiores, y para ellos es fundamental encontrar el apoyo y asesoramiento necesario antes de salir definitivamente del campus. Así lo considera Marina Rosales, jefa de servicio de Transferencia de conocimiento y emprendimiento de la Universidad de Sevilla. “No en todos los títulos hay una formación curricular centrada en el emprendimiento, con lo que desde esta oficina queremos enseñar al alumnado que hay otra salida profesional además del trabajo por cuenta ajena”.

Hasta la fecha, las solicitudes de asesoramiento que reciben proceden en su mayoría de chicos (en un 70%) con lo que están estudiando fomentar el autoempleo en disciplinas donde tradicionalmente hay más presencia femenina para revertir esa situación, como es el caso de Bellas Artes y Humanidades”. En estos años han observado que los equipos que más éxito tienen están compuestos por titulados de diversas disciplinas, con que actúan como plataforma para poner en contacto a jóvenes de diversas ramas que puedan ayudarse mutuamente”. No obstante, Rosales ha detectado un cambio en el tiempo que lleva en ese puesto de la Universidad de Sevilla, con una mayor presencia de mujeres. “Hay un responsable de emprendimiento en cada centro porque el campus de nuestra universidad es muy amplio y así se facilitan las cosas al alumnado”, sostiene. Una de las principales dudas que tiene todo el que busca este asesoramiento es sobre la escasa formación económica que ha recibido. “No pueden lanzarse a emprender sin saber cuánto le va a costar cada cosa o sin saber hacer una cuenta de resultados”, concluye Rosales.

La opinión de las expertas

María Dolores Viejo. Clece.
El autoempleo no se reduce a ser autónomo, también implica generar nuevos caminos, hacer una incursión en tus ideas y saber sacarles provecho.
Inmaculada Pérez. Imaginarq.
Cuando empezamos teníamos incertidumbre por el riesgo que corríamos y el desconocimiento del mundo empresarial.
María José Pérez. ITM Testing Spain.
Es muy complicado ver mujeres en las plataformas petrolíferas y mi ilusión es que con el tiempo haya más personal femenino con el mono naranja.
Paula Juliá. Geographica.
Aunque el sector tecnológico tradicionalmente se haya considerado un ámbito de hombres, poco a poco está cambiando.
Noemí Lillo. Limpiezas Reyes y Alcántara SL.
Siempre intento que el personal femenino se vaya encargando poco a poco de tareas habitualmente relegadas a los hombres.
Olga María Sánchez. 4 Ojos Wines.
Pasó un año completo hasta que logramos constituirnos como una bodega al cien por cien.
Marina Rosales. Universidad de Sevilla.
Desde nuestra oficina queremos enseñar al alumnado que hay otra salida profesional además del trabajo por cuenta ajena.
Beatriz Codes. Coca-Cola European Partners.
Un 80% de las personas a las que llegamos con la Gira Mujeres ha mejorado su empleabilidad gracias al programa.