Mujeres empresarias

Para conseguir la igualdad debemos dejar a un lado la autoexigencia

La visión empresarial femenina en el centro de la última mesa del foro de ABC dedicado a la mujer.

Daniela Macías, Celia López, Otilia Santa, Cristina Pozo, Isabel María Gutiérrez y María José Navarro (J.M.Serrano).

Daniela Macías, Celia López, Otilia Santa, Cristina Pozo, Isabel María Gutiérrez y María José Navarro (J.M.Serrano).

Más visibilidad para empresarias y emprendedoras, potenciar los referentes femeninos y educar a la sociedad desde la base son los retos actuales a los que se enfrentan las mujeres para conseguir un mundo donde la igualdad impere de forma natural. Este es el análisis desprendido en el último encuentro del tercer foro «Andalucía en femenino», organizado por ABC y patrocinado por Telefónica y el Instituto Andaluz de la Mujer, que se ha centrado en «Mujer y empresa», en un desayuno informativo celebrado en la Casa de ABC de Sevilla, en el que se desgranó desde la aportación de la visión femenina al sector empresarial hasta la importancia de la liberación de cargas que las mujeres arrastran de forma generacional. Esta iniciativa, que cuenta con la colaboración de la Universidad de Sevilla, Clece y Coca-Cola European Partners, pretende poner el foco en temas trascendentales para la región vistos siempre desde un prisma femenino.

Telefónica realiza diversos proyectos destinados a asesorar a mujeres y dar visibilidad a sus iniciativas.

Las participantes en esta mesa redonda, procedentes tanto del ámbito privado como del público, coincidieron en que la realidad de las mujeres trabajadoras actuales, aún habiéndose normalizado el hecho de no quedarse en casa cuidando del hogar e hijos, no han conseguido una cooperación total en el ámbito familiar. De este modo se expresaba Isabel María Gutiérrez, vicepresidenta de Relaciones Institucionales de Empresarias Sevillanas y directora comercial y gestión de proyectos de la empresa Revescoan, quien aseguraba que «para conseguir la igualdad hay que dejar a un lado la autoexigencia». Por su parte, Celia López, jefa de servicios en CLECE, aseguró que «desde antaño se ha destinado la educación de la mujer al cuidado de los demás». «Hemos cogido la vida laboral con muchas ganas, pero no hemos soltado el resto», admitió.

Y es que, según este grupo de mujeres empresarias, aún queda mucho camino que recorrer en materia de igualdad y, aunque se están dando pasos desde instituciones y de manera social, la vida va más rápido. María José Navarro, empresaria y responsable de la dirección del Instituto Andaluz de la Mujer en Almería, con cuarenta años de trayectoria profesional, lamentó que «antes estaba mal visto que la mujer saliera a trabajar y, aún habiendo dado ese gran paso, todavía me encuentro con reivindicaciones que ya las hacíamos hace 25 años».

Las mujeres presentes en la mesa informativa reconocieron el trabajo y la valentía de aquellas antecesoras que en tiempos más conservadores dieron el paso de salir a trabajar al lado de los hombres. De este modo acordaron que se trata de las que abrieron el camino y rompieron las barreras para que, a día de hoy, ellas estuvieran en altos cargos empresariales.

Cambio educacional

En esta línea se expresó Cristina Pozo, co-fundadora de la empresa Wetedugames, quien gestionando una novedosa startup dedicada a hacer más atractiva la educación para los pequeños, fue elegida junto a 24 mujeres más en el proyecto nacional «Emprendedoras Para el Cambio». «No nos reconocemos ni nos damos la importancia y el valor que tenemos y por eso las empresas de mujeres acaban sin crecer todo lo que deberían», insistió. Para esta joven y talentosa empresaria «hay que educar desde pequeños en la vocación emprendedora y mostrar referentes femeninos».

La inteligencia emocional es una de las claves para un buen liderazgo.

Según Cristina, las referencias actuales son correctas, pero habría que reflejar a más mujeres talentosas que han conseguido grandes retos empresariales para que los más pequeños vean que tanto hombres como mujeres pueden llegar conseguir realizar grandes cosas. «En mi camino me he encontrado todos los obstáculos posibles con los que se puede topar cualquier persona a la hora de querer sacar adelante un proyecto, pero además me he encontrado a mi misma como competidora personal y es algo que debemos revisar. La autoexigencia está bien pero no sobrepasando ciertos límites», explicó.

En este sentido, Otilia Santa, directora de pequeña y mediana empresa Territorio Sur de Telefónica España, expresó su preocupación con respecto a la visión de la mujer sobre ella misma. «Necesitamos que las mujeres sepan que ellas van primero, que si estamos bien nosotras lo demás va a funcionar y que si queremos podemos con todo». Aún así, insistió en la no existencia de las «superwoman», «hay que ser realistas y saber qué podemos abarcar sin frustrarnos ni flagelarnos por aquellas cosas que no se pueden realizar», aseveró.

La imagen de las empresas

En los últimos años la mujer en la empresa ha tomado un peso muy importante que ha provocado un gran cambio en la sociedad. Es por ello que las empresas se han visto obligadas a cambiar radicalmente su imagen y actualizarse, no solo en apariencia sino en la forma de ejecutar sus tareas y la consecución de sus objetivos. Con respecto a esta línea abierta en el debate informativo del foro Andalucía en Femenino, Otilia Santa reiteró que «la imagen actual de una empresa no puede ser la de los hombres en traje de chaqueta y maletín como en los años 80 y 90. Hay que promover el cambio en todos los factores».

A colación de esta afirmación salió a relucir la importancia de las mujeres en los cargos directivos. Así, Isabel María Gutiérrez incidió en la divergencia entre el liderazgo masculino y femenino asegurando que «las mujeres tienen otra forma de hacer empresa con diferentes valores y forma de trabajar», algo en lo que estaba muy de acuerdo María José Navarro quien admitió que las mujeres «son grandes líderes gracias a su cercanía y empatía».

En este marco participó Celia López quien afirmó la gran aportación de las mujeres líderes por su trato personal que «no te quita autoridad, sino que hace que el liderazgo sea más sostenible y duradero en el tiempo». «La inteligencia emocional es algo que hay que trabajar para que el equipo se automotive y fortalezca su unión. Un equipo así no decae», apuntó.

Sin embargo, todas coincidieron en la falta de arranque inicial de las mujeres a estos puestos de alta responsabilidad, algo que lamentaba en gran medida Otilia Santa que trabajando en una gran compañía ve como muchas mujeres no aplican a puestos para los que serían aptas. Así, insistió en la importancia de ayudarse unas a otras y, por ello, en su empresa está encargada de mentorizar a otras mujeres para orientarlas, ayudarlas y darle visibilidad a sus proyectos. «Desde Telefónica se están poniendo en marcha muchos planes dedicados en exclusiva a las mujeres», afirmó, añadiendo un pensamiento a la charla: «quizá si no hay más mujeres proactivas y emprendedoras es porque el mensaje que estamos contando es equivocado y tenemos que renovarlo para hacerlo atractivo».

Tecnología desde pequeños

Siguiendo en esta línea innovadora las mujeres presentes en la última mesa del foro creado por ABC pusieron en el punto de mira la gran importancia de la tecnología en el futuro. Así, Cristina Pozo fue la encargada de abrir este tema contando su experiencia profesional con cursos online para los más pequeños. «Es muy importante que desde niños se acceda a la tecnología porque es la herramienta del futuro, por ello hay que educar en su buen uso, no solo el de los juegos y las redes sociales, sino que deben aprender a mandar un correo electrónico o manejarse en todas las aplicaciones constructivas», incidió incluyendo que «con la tecnología se puede cambiar el mundo».

En el futuro miles de puestos de trabajo estarán destinados a personas que realicen carreras tecnológicas.

Esta frase hizo reflexionar a toda la mesa que estuvo de acuerdo con sus palabras, aunque lamentaron la poca afluencia de mujeres en las carreras relacionadas con este ámbito. «Hay decenas de miles de puestos de trabajo sin cubrir en este sentido», expuso Santa, quien aseguró que para que las mujeres se sintieran atraídas por la tecnología había que trabajar en la alfabetización digital desde pequeños.

En relación con ello se habló sobre la gran diversidad de la sociedad actual. Una diversidad que es la que permite innovar y que aporta todo tipo de valores, como una visión empresarial y social más desarrollada que da lugar al mundo de transformación y cambio en el que vivimos en estos momentos.

Desarrollo y familia

El diálogo establecido en el encuentro informativo se tornó más personal al tratar el tema sobre el desarrollo empresarial y el personal en el que se expuso el gran trabajo que hay que realizar para posicionar y visibilizar una empresa. Para ello admitieron el buen trabajo que realiza el mundo asociativo, representado en esta mesa, entre otras, por Isabel María Gutiérrez quien persistió en el respaldo que las asociaciones de mujeres empresarias dan a sus semejantes.

Ese impulso que realizan las asociaciones, argumentó Cristina Pozo, «hace que el proyecto por el que estas luchando llegue a más gente y crezca de manera sana», algo por lo que María José Navarro aconsejó reivindicar ayudas y compensaciones. «Las asociaciones son plataformas que dan voz y hay que formar parte de ellas», perseveró.

No obstante, la charla llegó a su fin con la conciliación de fondo, un tema en el que todas estuvieron de acuerdo en la importancia de la educación de la sociedad. «No solo tiene derecho a conciliar aquella persona que tenga hijos, sino que debemos abrir la visión y ver la problemática de cada persona», acertó a decir Isabel María Gutiérrez. Con este respecto, Celia López aseguró que «la conciliación familiar no se alcanzará nunca si no llegamos a cambiar el modelo escolar de manera que horarios laborales y escolares puedan convivir».

La opinión de las expertas

Celia López. Jefa de servicios en CLECE
.
La conciliación familiar no se alcanzará nunca si no llegamos a cambiar el modelo escolar de manera que horarios laborales y escolares puedan convivir.
María José Navarro. Coordinadora del Instituto Andaluz de la Mujer en Almería.
Las asociaciones son plataformas que dan voz y hay que formar parte de ellas.
Otilia Santa. Directora de pequeña y mediana empresa Territorio Sur de Telefónica España.
Para que las mujeres se sintieran atraídas por la tecnología había que trabajar en la alfabetización digital desde pequeños.
Isabel María Gutiérrez. Directora comercial y gestión de proyectos de Revescoan.
Las mujeres tienen otra forma de hacer empresa con diferentes valores y forma de trabajar.
Cristina Pozo. Co-fundadora de Wetedugames.
Hay que educar desde pequeños en la vocación emprendedora y mostrar referentes femeninos.